El trabajar en robótica, en realidad, tiene una larga historia, pero es recientemente con la llegada de la inteligencia artificial generativa cuando está en boca de todo el mundo porque hay un miedo latente al futuro cambio social que se producirá en el trabajo.
De hecho, recientemente ya hemos analizado cómo afecta la automatización al empleo y al mercado laboral y es que hay muchas personas que están dudando si están en peligro sus carreras, o muchos estudiantes que quieren saber cuál será la mejor opción para formarse para el futuro.
Por eso, el día de hoy vamos a analizar la robótica como disciplina, además de por supuesto, comentar todo lo relacionado con sus posibilidades laborales tanto en el presente como en el futuro.
¿Qué es la robótica y para qué sirve?
La robótica es una disciplina tecnológica que se centra en el diseño y la construcción de robots, las cuales son máquinas programables que son capaces de realizar tareas de manera autónoma, o semi-autónoma.
Para trabajar en el sector de la robótica se necesita tener conocimientos de ingeniería mecánica, así como de electricidad y electrónica, además de saber bastante sobre ciencias de la computación, para poder crear sistemas que puedan interactuar con su entorno físico.
Los robots, se clasifican en realidad en diferentes tipos, según su estructura y su funcionalidad. Los más utilizados y los más conocidos son los robots industriales, ya que se utilizan en la industria de manufactura para ensamblar piezas y para participar en el proceso de montaje de productos finales.
Por supuesto, al igual que en toda revolución industrial, a medida que mejora la robótica, también se hacen más rápidos y menos costosos los procesos de producción, algo que por supuesto tiene sus consecuencias en el trabajo, a veces destruyendo empleos y otras creando trabajos nuevos.
Pero la evolución de la robótica ha llevado a que hoy en día se pueda contar en las empresas con robots móviles, entre los que podríamos hablar de los drones y de los vehículos autónomos, los cuales tienen la capacidad de desplazarse.
La guinda de este pastel, serían los robots humanoides, que imitan la forma y los movimientos de los humanos, y que por supuesto son actualmente los protagonistas con la llegada de la inteligencia artificial.
De hecho, son precisamente los robots que incorporen la tecnología IA lo que producirá en gran medida la tan esperada por algunos y temida por otros revolución de la inteligencia artificial en el mercado laboral.
¿Quién y cómo se inventó la robótica?
Aunque parezca increíble, encontramos los primeros indicios de dispositivos automáticos en los antiguos egipcios, que desarrollaron artefactos que pueden considerarse como los precursores de los autómatas, ya que incorporaban, aunque primitivos, sistemas mecánicos.
Antes de continuar hay que mencionar, que como estamos viendo, aunque hoy en día asociamos la robótica con el mundo digital y con las nuevas tecnologías, en realidad la ingeniería como tal, ha existido desde mucho antes de que existieran los ordenadores.
Pero el término ‘robot’, lo introdujo en 1921 el escritor checo ‘Karel Čapek’ en su obra de teatro ‘R.U.R.’ (Robots Universales Rossum) y la palabra deriva del término checo ‘robota’, que significa trabajo forzado o servidumbre.
Después, en la década de 1940, el escritor de ciencia ficción Isaac Asimov formuló las ‘tres leyes de la robótica’, estableciendo un marco ético para la interacción entre humanos y robots y aunque este visionario se moviera en el terreno de la literatura, la verdad es que estas leyes han influido mucho en la percepción y el desarrollo de la robótica en la cultura popular y en la ética tecnológica.
Pero el avance hacia lo que se considera como robótica moderna fue en realidad en la década de 1950, con la invención del primer robot industrial, donde en 1954, el ingeniero estadounidense ‘George Devol’ patentó un brazo robótico programable llamado ‘Unimate’.
A finales de la década de 1960 y en los años 70, se desarrollaron robots más avanzados que incorporaban sensores y sistemas de percepción, donde ‘Shakey’ fue el primer robot móvil capaz de razonar sobre sus acciones, utilizando cámaras y sensores para interactuar con su entorno, lo que representó un hito de la época en la inteligencia artificial y la robótica móvil.
¿Cuáles son las 4 ramas de la robótica en las que se puede trabajar?
La robótica como disciplina, puesto que tiene a su vez diferentes objetivos y diferentes formas de desarrollo, se puede clasificar principalmente en cuatro categorías que se pueden explicar por sus propias características.
La robótica industrial se centra en el diseño y la construcción de máquinas que están destinadas a realizar tareas mecánicas y repetitivas en los procesos de manufactura.
Se trata, por lo tanto, de aquellos robots que se integran en las líneas de producción para los trabajos de ensamblaje y de manipulación de materiales, con el fin de aumentar la productividad y la precisión en la fabricación de productos.
Por otro lado, la robótica de servicio se orienta al desarrollo de robots que interactúan directamente con las personas, proporcionando asistencia en una gran cantidad de actividades cotidianas.
La robótica inteligente se distingue de las anteriores por la incorporación de sistemas avanzados de razonamiento y de aprendizaje, lo que permite a los robots adaptarse a situaciones más complejas e incluso tomar decisiones autónomas.
Por lo tanto, lo más interesante de este área es que integra técnicas de inteligencia artificial, aprendizaje automático y procesamiento de datos para dotar a los robots de ciertas capacidades cognitivas.
Finalmente, la robótica humanoide es la que se dedica al diseño de robots con forma y comportamiento similares a los humanos, por lo que estos robots buscan replicar las características anatómicas y funcionales del ser humano.
Esta última es sin duda la más interesante para la que al mismo tiempo más miedo despierta en el mundo laboral, ya que los robots humanoides con inteligencia artificial pueden en un futuro no muy lejano, hacer todos aquellos trabajos que no necesiten de creatividad o empatía mejor que un humano.
¿Trabajar en robótica será lo mejor en un mundo donde los robots con inteligencia artificial harán la mayoría de los trabajos?
Ahora que ya estamos correctamente situados con respecto a la historia y los conceptos clave de esta ciencia tecnológica, es cuando podemos entrar a analizar realmente cuál será el futuro de la robótica en el mundo laboral.
La automatización ha generado mucha preocupación sobre la posible desaparición de los empleos tradicionales, donde muchos estudios indican que la IA afectará a casi el 40% de los empleos a nivel mundial, reemplazando algunos y complementando otros.
Sin embargo, esta transformación también crea nuevas oportunidades laborales en otras áreas, por ejemplo, se prevé la creación de entre 20 y 50 millones de nuevos empleos relacionados con la inteligencia artificial para 2030, donde por supuesto, los conocimientos de robótica serán fundamentales.
Por eso, si quieres empezar una carrera en inteligencia artificial en 2025, ten en cuenta que si realmente en el futuro los robots inteligentes van a hacer la mayoría de trabajos, los humanos podrán dedicarse a la implementación y el mantenimiento de esta tecnología en las empresas.
De esta forma, los trabajos del futuro se podrían dividir en dos grandes grupos: Por una parte aquellos que no son automatizables por su espontaneidad, o por la necesidad del trato humano, y por otro lado aquellos que estén centrados precisamente en trabajar con la robótica y la inteligencia artificial.
Como profesional, si quieres encontrar trabajos en el sector de la inteligencia artificial, lo podrás hacer a través de nuestra plataforma Trabajos IA.
